Berana | VIVENCIA DE MI MATERNIDAD
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VIVENCIA DE MI MATERNIDAD

VIVENCIA DE MI MATERNIDAD

 

Desde bien pequeña tenía idealizada la maternidad. Cruzarme con una embarazada hacía que girara la cabeza y la siguiera con la mirada viendo incluso un halo a su alrededor que me hacía intuir el embarazo como un estado especial.

Cuando recogí el resultado de mi test de embarazo positivo, viví mi primera decepción. No sentía nada distinto, nada especial, no me sentía embarazada.

Tuve que esperar algún tiempo para comenzar a sentir y tener vivencias especificas del embarazo.

Yo ya era matrona cuando quede embarazada por primera vez e hice mi curso de preparación al parto, en aquel momento se denominaba “Parto sin dolor”, con el Dr. Aguirre de Cárcer en el Hospital de la Paz. Aprendí distintos tipos de respiración y a relajarme como técnicas para colaborar en el parto y ayudar de la mejor manera a mi hija. Os puedo asegurar que durante todo el embarazo no tuve un solo pensamiento de que mi parto pudiera ser una cesárea, con lo que yo sabía, lo que me había preparado y el cuerpo serrano que Dios me dio, el parto del siglo.

Viví mi cesárea como un fracaso, quedé sin protagonismo, no tenía que colaborar en el nacimiento de mi hija, me la sacaban. Este fracaso me costó tiempo superar, es más a los dos años cuando volví a quedar embarazada aún contemplé la posibilidad de quitarme la espinita y conseguir un parto vaginal.

A las 33 semanas rompí la bolsa, con una cesárea anterior y un prematuro mi segundo parto sería nuevamente cesárea, pero aquí cambiaron las prioridades pues estaba tan preocupada por la salud de mi hijo (un prematuro de 33 semanas de hace 25 años) que la modalidad del parto perdió relevancia.

A los años, saliendo de la ducha descubrí en el espejo la cicatriz de las cesáreas, una incisión a la altura del vello púbico que este oculta. Lo que me había supuesto una frustración, con el tiempo se me había olvidado, pero a los que veo todos los días en mi casa es a mis hijos.

Desde el mismo momento que recibes la noticia de que estas embarazada comienzas a idealizar tu embarazo, tu parto y en general la maternidad. No está mal pero no separes los pies de la tierra, la realidad es que tienes un 75% – 80% de posibilidades que tu parto sea un parto vaginal normal y un 20% – 25% que sea un parto instrumental o una cesárea y esto no es un FRACASO sino una posibilidad. El objetivo principal es tener un hijo sano.

 

Carmele Anabitarte Prieto



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