15 Mar El arte de la paciencia mientras se espera
Hace tiempo escuchando a Michel Odent, ginecólogo francés defensor del parto fisiológico, me sorprendió su afirmación “cuando las matronas realizaban una tarea repetitiva como ganchillo o punto al pie de la cama de la parturienta estas parían mejor”. En aquel momento, rodeada de jóvenes matronas, tituladas tras superar una oposición y cinco años de estudios, me sorprendió que nadie apostillara nada a tal afirmación.
En nuestro entorno profesional cada vez es mas frecuente utilizar términos como humanización de la asistencia, empoderamiento de la mujer en el parto, partos mínimamente medicalizados…. Aunque en mi formación no se contemplaban las habilidades sociales, los años me han ido modelando y prefiero hablar de practicar la EMPATÍA o capacidad de ponerse en el lugar del otro, la COMPASIÓN o capacidad de entender y conectar utilizando herramientas personales para ayudar, y conseguir la CONFIANZA de la embarazada, su pareja e incluso de su familia. ESE ES MI OBJETIVO EN CADA PARTO.
Quizás la profesionalización, tecnificación y tantos recursos con los que hemos conseguido resultados impensables de morbimortalidad materno fetal, nos ha hecho distanciarnos físicamente de nuestras madres y relegar a un segundo plano nuestras habilidades personales, pero algo hemos conseguido. Por poner como punto de referencia el año de mi nacimiento, 1962, la mortalidad materna rondaba a una cada mil madres, hoy 5 cada cien mil y la mortalidad perinatal ha pasado del 3 cada cien en aquel año a 4 cada mil nacidos . EVOLUCIÓN ESPECTACULAR.
A mis 56 años una de las cosas que más me relajan es el crochet, no perdono mi hora semanal de clase, reunirme con mi profesora y compañeras es una verdadera terapia. Este estado de relajación quizás fuera lo que conseguían transmitir nuestras antecesoras…
CARMELE