20 Mar Reflexión
Desde que llegué a la Maternidad de Santa Cristina como alumna de matrona en 1987 percibí la necesidad de que las madres se prepararan para su parto, conocer el proceso, llegar en buenas condiciones físicas y mentales, tomar conciencia del nuevo estado, incluso conocer las instalaciones y tener alguna cara conocida generaba seguridad, tranquilidad y confianza.
Esta actitud de confianza estará directamente relacionada con el tipo de parto y sobre todo con la vivencia del mismo.
El objetivo de la preparación al parto en un principio era el manejo del dolor , con la aparición de la epidural ( mejor tratamiento del dolor en el parto) este aspecto parece cubierto, sin embargo independientemente vivas las contracciones bien o fatal debes de conocer como debes de colaborar activamente en el nacimiento de tu hijo y que la única forma de oxigenar la sangre que le llega a través de la placenta es respirar adecuadamente.
La necesidad de aprender a respirar, ejercitar algunos grupos musculares, adquirir habilidades para el manejo de la ansiedad, aprender a relajarse no pueden ser sustituidas por la epidural y es imprescindible.
Todos estamos superocupados, dependerá de la prioridad que le des a la educación maternal el que encuentres todos los días un tiempo para tal fin.